Manualidad: Convertir una cáscara de huevo en una maceta con
plantita incluida.
Necesitarás: una cáscara de huevo, tierra, semillas
( judías /lentejas /garbanzos/ césped) témperas.
Para la
base: un poco de plastilina o un limpia
pipas.
Elaboración:
Tienes que abrir el huevo por la parte superior. Ten en cuenta que se debe
poder manipular la tierra por el espacio que dejes.
También tendrás que tomar
la precaución de reservar más de una cáscara ya que al ser tan frágil se puede
romper. Después hay que lavar y secar bien la
cáscara. Para poder trabajar con el huevo tienen que hacer la base en la que
sujetarlo. Puedes hacer un círculo con plastilina o con el limpia pipas. Es
mejor pegarlo al huevo y quedará mucho más estable.
Ahora le toca el turno a la decoración.
Lo mejor es utilizar témpera porque es fácil
y el contacto con el pincel se puede hacer suavemente aunque pongamos bastante
cantidad de pintura.
Así no romperemos la cáscara. Cuando esté bien seco es el momento de plantar.
Primero ponemos un poco de tierra dentro de la nueva maceta y le añadimos
las semillas ( pocas). La judía crece en unos días y
el césped tarda algo más pero queda muy gracioso si pintas el huevo como si fuese una cara, de esta forma el cérped hará de pelo. Cubrimos las semillas con un
poco más de tierra y la humedecemos.
Aunque lo ideal es realizar esta manualidad en primavera, hoy en día con la luz y la calefacción que tenemos en las casas, las semillas suelen brotar.